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María José | |
| María José
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Cuando yo era niña me fascinaban los grifos abiertos,
hasta tal punto que podía pasarme horas enteras investigando por qué el
agua formaba aquellos remolinos antes de desaparecer por el desagüe.
Parece que, ya desde entonces, mi destino sería el de preguntar siempre
por el por qué de las cosas. |
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Mónica. | |
María José
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Ya ha transcurrido un año... ¡Un año!. y parece que fue ayer, cuando la
sombra gris se cernía sobre mí cuando me veía sumergida en un pozo
profundo y negro... |
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Raquel. | |
| María José
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Este testimonio es el de un familiar quien después de un año en la asociación está más tranquila y en un proceso de recuperación de sus valores perdidos. Consta de dos periodos de vida en la asociación. Son mis comienzos y la segunda lo conseguido a mitad del camino recorrido. Mi nombre es Estrella y soy la mujer de un ludópata en periodo de abstinencia y alcohólico rehabilitado. Es difícil relatar mi vida cuando tan sólo llevo tres meses en AJUPAREVA y tengo las ideas que se me agolpan en la cabeza, tratando de ordenarlas para que cada cual esté en el lugar que las corresponda. Lo único que tengo claro es que quiero a mi marido; por él y por mí misma he iniciado esta dura batalla con buenas armas: la asociación, la familia, Dr. Bombín y especialmente Luis. Harán que consigamos una merecida VICTORIA, para que la ludopatía, haya servido para un punto de reencuentro entre dos personas. Mis sentimientos, mi interior, han sido seriamente dañados. Me he sentido culpable de su enfermedad, creía saberlo y conocerlo todo de él, pero no supe darme cuenta a tiempo de lo que le estaba pasando. He sido engañada infinidad de veces por mi ignorancia, mi confianza, mi inocencia. Me he sentido humillada ante mi familia y en otros aspectos y vivencias que he tenido. El primer día que acudí a la asociación, a la que no quería acudir, pidiendo ayuda no me atrevía a mirar de frente; entré con la cabeza baja, avergonzada de que alguien me reconociera. Me he sentido defraudada cuando yo he volcado mi amor abierto y sincero. En estos momentos de mi escrito, me bloqueo, los pensamientos y sentimientos luchan entre sí, me da vueltas al no saber expresar con "boli" y papel lo mucho que le quiero y el desencanto que he tenido. El dinero que se ha dejado de ingresar a casa por ludopatía no me ha importado francamente nada, pero nada. Hay otros valores que he perdido pero voy a luchar para recuperarlos. Mi autoestima y la de él no tenían nombre. Ahora me doy cuenta de que no nos comunicábamos al haber aprendido a hacerlo; lo nuestro era un monólogo, siempre tenía yo la razón. No discutíamos, él evitaba rehuyendo esos momentos. H pasado un año y me pregunto ¿Cómo estoy?. Al cambio de él y sobretodo de su AYUDA, me encuentro más tranquila, más relajada pero no bajando la guardia. No es cosa de un día sino de un día a día. No miro hacia atrás, no hay reproches, sólo una meta, su reencuentro, que su personalidad se fortalezca, su autoestima suba, su transparencia sea continua, su intimidad la comparta, sus problemas los afronte. El juego no es nada y los valores que perdimos muchos. Ahora hay ilusiones compartidas, diálogo entre los dos, problemas que afrontamos. Espero dos cosas de Luis: que sea sincero, aunque con ello haga daño pero sincero, y que no vuelva a jugar. Confío en que me lo dará. Veo una luz en el camino, hacia ella me dirijo y no es otro quien la alumbra que mi marido. Valoro cosas de él que antes no tenía: su voluntad, sus impulsos debilidades, su esfuerzo en salir de esto, su constancia, su personalidad reforzada, su amor que eso nunca lo perdió, su diálogo, su participación, su autoestima. Me ha demostrado día a día que él es el primero que quiere salir consciente desde el primer día que era un enfermo y quería curarse. La enfermedad les hace mentir, engañar, usurpar, perder valores morales y materiales, soberbios, poco voluntariosos. Reconozco las dificultades por las que ha tenido que pasar y empezar el camino de su rehabilitación, trabajando en Madrid, con dinero y una soledad que le ha tenido que pesar como una losa. No me interesa cómo lo gastó ni donde. Yo miro hacia delante, sólo me importa su rehabilitación. Para mí tampoco ha sido fácil, sobre todo por su lejanía, pues tengo que confiar doble y acudir a las terapias también me está resultando complicado los jueves por mi trabajo y mis hijos, una de dos años, dependía de mi familia para acudir. Voy a explicar para aquéllos familiares que tengan al ludópata fuera, cómo hemos llevado el control de gastos. Tenemos un cuaderno con todas las semanas del año, él anota día a día sus gastos, en cualquier momento puedo observar o justificar el gasto realizado. Entrega todos los tickes excepto el del pan que siempre es 60 pesetas, 125 ptas. Al día, el café. Esto se lo ha impuesto él. Y cada tres días entre tres compañeros toman un café a mediodía antes de empezar la jornada de trabajo. El agua, la luz, el teléfono con factura. El ingreso del alquiler por el banco. Poner 1.000 pesetas de bote comunitario al mes con sus dos compañeros de piso para gastos de jabón de lavadora, lavavajillas, aceite, azúcar pues cada uno se hace su comida. Esta explicación es debido a que se puede controlar al ludópata hasta en la distancia. El mérito lo tiene él por su buena predisposición a rendir cuentas y por el buen control de sus los impulsos y voluntad. Anecdóticamente todas las semanas le sobra una misma cantidad, 125, 165, 205 ptas. Etc. Debido a las propinas que le dan. ¿Cómo no lo voy a agradecer?. Sus comienzos siempre han sido buenos, la Navidad pasada, llevábamos un mes escaso, un cliente tenía por costumbre dar una cesta, pero ese año le dio 5.000 pesetas, a mí me entró la duda de si había jugado o si en realidad aquello era cierto. Hoy sé sin dudarlo que se lo dieron. Le he dado un "margen" de confianza "entre comillas" para facilitarle lo que persigue. Sin agobios basándose en interrogatorios innecesarios, lo que cuenta son los hechos y no las palabras. Alguno se puede echar a reír cuando diga que Luis no es mentiroso. Ha sido mentiroso por ludopatía pero no por naturaleza. Cuando mintió estaba bajo el influjo de su enfermedad. Pienso que se tienen que dar dos factores estrechamente relacionados: transparencia por su parte y tolerancia por la mía. No quiero terminar este testimonio sin hacer una dedicatoria a una persona para mí muy especial, no es mi marido, os habéis equivocado, es para la primera persona que nos dio su apoyo, la que da todo a cambio de nada, a ti Azucena. No le miréis ahora, si es que está con nosotros, porque seguro que está llorando. También se lo agradezco a Luis, su colaboración ha sido exquisita. A Paco, nuestro "Presi", él fue el primero en recibir a mi cuñada. Un cariño muy especial a Charo y Asun, fue el primer contacto que tuve con la asociación, sus palabras me calaron muy hondo, a Fernando y perdone la persona que estaba con él, un chico joven, que desconozco su nombre quienes me recibieron a mí y a mi marido. Al equipo técnico por su orientación y el agradecimiento profundo al Dr. Bombín, quien empezó a dar tranquilidad a mis inquietudes. Y por último a todos vosotros por vuestra ayuda. Valladolid a 19 de diciembre de 1998-12-13
Raquel.
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